Este módulo de inicio me resultó motivador, en
el sentido de que con la experiencia previa de otros cursos y de la carrera
docente, puedo aprovechar mejor la bibliografía propuesta e ir encontrando la
forma de trasladar las nuevas ideas o propuestas a la disciplina que enseño.
El recorrido por los blogs me permitió ver que
en general compartimos las mismas inquietudes aunque seamos de disciplinas muy
distintas. Creo que el intercambio será muy provechoso.
Rescato la diferenciación propuesta por Brown
para los conceptos examen y evaluación, considerando éste último como el
esfuerzo sistemático para determinar el impacto del proceso de enseñanza y
aprendizaje (incluye las estrategias empleadas para examinar). Y consolido la
concepción de la evaluación como un proceso y que debe servir de
retroalimentación para alumnos y docentes.
Vuelvo a considerar si estamos los docentes
conscientes de la velocidad vertiginosa
de los cambios en la actualidad, a la hora de enseñar…¿ Hasta qué punto la
enseñanza universitaria prepara para el futuro profesional? Serán adaptables a
estos cambios? La evaluación contempla que hayan adquirido esta capacidad? Tal
vez esta debió ser una de mis preguntas también…
Pensando en las dificultades o ideas que me
cuesta aplicar a mi tarea docente, creo que de los tres tipos de exámenes que
describe la bibliografía, el tecnológico es en parte necesario en disciplinas
científicas, mientras que el humanista
donde el conocimiento se plantea como relativo, lo veo menos apropiado. Encuentro
ardua la tarea de extraer indicadores
para evaluación de aprendizaje a partir de un foro o debate virtual o de
una tarea colaborativa… También me cuestiono que si bien la evaluación tiene
que ser una instancia de aprendizaje, que aprender del error es importante, en
un punto tengo la responsabilidad de acreditar si el alumno logró las
capacidades que pretendo para su desempeño profesional, donde un error puede
ser algo muy grave para nuestra disciplina.
Cuestiones a reflexionar: cómo generar un
interés lo más genuino posible en los estudiantes, que aprender no sea por la
motivación externa de aprobar (factor social);¿cuál sería la pregunta
generadora? Cuánto tiene que ver con la intención íntima de cada estudiante? Sabiendo
que el carácter anticipatorio de la evaluación modela la forma en que estudian
y aprenden, qué cambios podemos introducir en las evaluaciones aprovechando los
recursos de las TICs. Tenemos un desafío adicional que es no repetir las viejas
prácticas en un contexto nuevo, de modo que nada cambie.


Hola Claudia
ResponderEliminarMe parecieron interesantes tus comentarios. Es verdad que surgen inquietudes en como implementar los cambios para lograr una evaluación integral del alumno, donde se tenga en cuenta el proceso de aprendizaje del alumno; y me parece que desde este punto de vista, debemos repensar nuestra tarea, analizarla y plantearnos los cambios necesarios en función de incentivar al alumno y poder además aprovechar eficientemente las herramientas que nos brinda la tecnología.
Saludos.
Viviana.